Nuestro sistema no es solo una cámara continua, es una red de Edge Computing (computación en el borde) diseñada específicamente para zonas agrícolas sin cobertura de internet. Las funciones del software se dividen en dos niveles: el dispositivo portátil (Pin/Gafas).
No solo detectamos el presente, sino que predecimos el futuro del viñedo. Hemos enriquecido nuestra plataforma integrando los datos oficiales de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en tiempo real.
El agrónomo accede a un panel de control (dashboard) donde visualiza un mapa exacto de su parcela. Cada anomalía detectada por la IA se geolocaliza en el mapa, detallando el tipo exacto de patógeno (ej. focos de oídio, botrytis o mildiú) y adjuntando la fotografía original como prueba.
Al cruzar las coordenadas de la infección con las variables meteorológicas de la AEMET (dirección y velocidad del viento, humedad relativa y pronóstico de precipitaciones), nuestro algoritmo genera vectores de riesgo. El sistema predice cómo, hacia dónde y a qué velocidad se esparcirán las esporas en las próximas 48-72 horas.
Gracias a esta predicción, el agricultor puede adelantarse a la enfermedad y aplicar tratamientos preventivos focalizados únicamente en las zonas de alto riesgo, optimizando el uso de productos químicos y protegiendo el medio ambiente.